LEED® en favor del Cuidado del Agua

El sistema de certificación LEED pone especial interés en la categoría de Eficiencia en Agua (WE), la cual aborda el tema del agua de manera integral, analizando el uso en interiores, en exteriores, los usos especializados y la medición. La sección se basa en un enfoque de “eficiencia primero” para la conservación del agua, es decir la prioridad a las reducciones en el uso de agua potable y después reconoce el uso de fuentes de agua no potables y alternativas.

Buscar alternativas para la conservación y la reutilización del agua son importantes porque solo el 3% del agua de la Tierra es agua dulce, y de eso, más de dos tercios está atrapada en glaciares. En algunos países, el suministro de agua potable se lleva a cabo mediante la compañía proveedora de servicio, y frecuentemente el agua proviene de lugares lejanos del sitio donde se dará el servicio. Las aguas residuales del mismo edificio son canalizadas a una planta de procesamiento, después de lo cual se descargan en cuerpos de agua distantes. Este proceso reduce el flujo de la corriente en los ríos y agota los acuíferos de agua dulce, causando que los niveles freáticos caigan y los pozos se sequen. En el 60% de las ciudades con más de 100,000 personas, el agua subterránea se está consumiendo más rápido de lo que se puede reponer de manera natural.

Además, la energía requerida para tratar el agua para beber, transportarla hacia y desde un edificio y tratarla para su eliminación representa una cantidad significativa de uso de energía que no es reportada por el medidor de servicios eléctricos y de agua de un edificio. Estudios realizados en California han demostrado que los consumos eléctricos generados por el suministro y tratamiento de agua residual equivale a aproximadamente el 19% de la energía utilizada.
Los edificios representan el 14% del uso de agua potable, la cuarta categoría más grande, detrás de la energía termoeléctrica y la agricultura. Los diseñadores y constructores pueden construir edificios ecológicos que utilizan significativamente menos agua que la construcción convencional al incorporar estrategias para reducir el uso de agua potable.
El Informe de Impacto del Mercado de Green Building 2009 encontró que los proyectos LEED fueron responsables de ahorrar un total de 1.2 billones de galones (4.54 billones de litros) de agua. Los créditos de Eficiencia en Agua (WE) de la certificación LEED impulsan a los equipos de proyectos a aprovechar cada oportunidad para reducir significativamente el uso total de agua y buscar alterntativas al agua potable.

Algunas de las acciones que podemos implementar para cuidar el agua son:


  • Reducir el consumo de agua en exteriores al utilizar plantas nativas y de bajo consumo de hídrico.
  • Reducir el consumo de agua en interiores al instalar muebles de baño ahorradores.
  • Utilizar agua tratada y/o recolectar agua pluvial para el uso en interiores, exteriores y procesos.
  • Utilizar agua potable únicamente para uso humano (lavabos y regaderas) puede ayudar a reducir el consumo de agua hasta el 80%

Todas estas medidas nos pueden ayudar para estar prevenidos contra cortes del suministro de agua.

Fecha: 26 de octubre de 2018
Bibliografía: Guía de referencia de LEED, 2018